EFECTOS DE LOS OPIACEOS SOBRE NUESTRO CUERPO Y CELEBRO.
¿Cómo afectan los opioides al cerebro y al resto del cuerpo?
Los opioides actúan adhiriéndose a proteínas específicas llamadas
receptores de opioides, que se encuentran en el cerebro, la médula
espinal, el tracto gastrointestinal y otros órganos en el cuerpo.
Cuando estas drogas se adhieren a sus receptores, reducen la percepción del dolor.
Los opioides también pueden producir somnolencia, confusión mental,
náusea, estreñimiento y, dependiendo de la cantidad de la droga
consumida, pueden deprimir la respiración.
Algunas personas
experimentan una respuesta eufórica a los opioides, ya que estos
fármacos también afectan a las regiones del cerebro implicadas en la
gratificación.
Las personas que abusan de opioides pueden tratar
de intensificar su experiencia al tomar la droga en maneras diferentes a
las prescritas.
Por ejemplo, el OxyContin, Targin, Tramadol,
parches de morfina, son unos medicamentos oral o inyectada utilizado
para tratar el dolor moderado a severo a través de una liberación lenta y
constante del opioide.
Las personas que abusan de estos
medicamentos pueden inhalarlo o inyectárselo, lo cual aumenta su riesgo
de sufrir complicaciones médicas graves, como una sobredosis.
En
el 2007, 2008, 2011,2014 Y 2015 el número de muertes por sobredosis de opioides de
prescripción superó el número total de muertes por heroína y cocaína.
Nos lo recetan para calmar el dolor, ala vez que nos aumentan la dosis,
y a la larga nos destruye por dentro, de la fibromialgia, scf,
artrosis, etc…, no se puede morir, pero de los opiacios si, nos recetan
muerte.
La dependencia en comparación con la adicción.
La
dependencia física se produce debido a las adaptaciones normales del
cuerpo a la exposición crónica a una droga y no es lo mismo que la
adicción.
La adicción, que puede incluir la dependencia física,
se distingue por la búsqueda y el consumo compulsivo de la droga a pesar
de las consecuencias que en ocasiones pueden ser devastadoras.
Cuando una persona es físicamente dependiente de un medicamento,
experimentará síntomas de abstinencia cuando reduce o detiene
bruscamente el consumo del fármaco.
Estos síntomas pueden ser
leves, graves o muy graves (dependiendo del fármaco) y por lo general se
pueden controlar médicamente o se pueden evitar reduciendo el consumo
de la droga lentamente, aunque si los reduces los dolores vuelven con
más brío, al menos que se vayan sustituyendo por medicina natural.
La dependencia suele ir acompañada de la tolerancia, es decir, la
necesidad de tomar dosis cada vez más altas de un medicamento en un
intento de obtener el mismo efecto.
Cuando se produce la
tolerancia, puede ser difícil para un médico evaluar si un paciente está
desarrollando un problema con la droga o si tiene una necesidad médica
real de dosis más altas para controlar sus síntomas.
Por esta
razón, los médicos deben estar alertas y atentos a los síntomas y nivel
de funcionamiento de sus pacientes para darles el tratamiento adecuado.
Provocan más enfermedades de las que se tienen, y mucho peores.
¿En qué consiste el abuso de medicamentos de prescripción?
El abuso de medicamentos de prescripción es el uso de un medicamento
sin la receta médica correspondiente, de una manera distinta a la
prescrita, o para lograr la experiencia o los sentimientos que provoca.
De acuerdo con varias encuestas nacionales, los medicamentos de
prescripción, como los utilizados para tratar el dolor, los trastornos
de déficit de atención y la ansiedad, se están abusando entre los
consumidores de drogas ilícitas.
Las consecuencias de este abuso
han ido en constante deterioro, lo que se refleja en el aumento de las
admisiones a tratamiento, las visitas a salas de emergencia y las
muertes por sobredosis.
¿Es peligroso utilizar los opioides con otros medicamentos?
Sólo bajo la supervisión de un médico se pueden utilizar con seguridad los opioides en combinación con otros fármacos.
Por lo general, no deben usarse con otras sustancias que deprimen el
sistema nervioso central, como el alcohol, los antihistamínicos, los
barbitúricos, las benzodiacepinas o los anestésicos generales, ya que
estas combinaciones aumentan el riesgo de una depresión respiratoria que
puede peligrar la vida.
El Targin o los parches de morfina no se
pueden tomar con el zaliar o el tramadol, ya que aumenta la toxicidad
en el cuerpo y celebro.
¿Cuáles son algunos de los medicamentos de prescripción abusados con más frecuencia?
Aunque muchos medicamentos pueden ser objeto de abuso, las tres
siguientes clases de medicamentos son las que se abusan con más
frecuencia:
• Los opioides, que generalmente se prescriben para tratar el dolor;
• Los depresores del sistema nervioso central (SNC), que se utilizan para tratar la ansiedad y los trastornos del sueño;
• Los estimulantes, que son recetados con más frecuencia para el
tratamiento del trastorno de déficit de atención con hiperactividad
(TDAH, también conocido como ADHD, por sus siglas en inglés).
Tratamiento del dolor crónico y la adicción
Desde hace mucho tiempo, los profesionales de la salud han luchado para
descifrar cuál es la mejor forma de tratar a los pacientes que sufren
de dolor crónico, que en los Estados Unidos son alrededor de 116
millones.
Su dilema se debe a los riesgos potenciales
involucrados con el tratamiento a largo plazo, tales como el desarrollo
de tolerancia a los fármacos (y la necesidad de que se tenga que
aumentar la dosis), la hiperalgesia (aumento de la sensibilidad al
dolor) y la adicción.
Incluso los propios pacientes pueden ser
reacios a tomar un medicamento opioide recetado para ellos, por temor a
convertirse en adictos.
Las cálculos del porcentaje de pacientes
con dolor crónico que son adictos a estos medicamentos de prescripción
varían ampliamente, yendo de alrededor del 50 al 70 por ciento.
Esta variabilidad es el resultado de las diferencias en la duración del
tratamiento, falta de investigación sobre los resultados a largo plazo y
la diferencia en las poblaciones estudiadas, y las medidas utilizadas
para evaluar el abuso o la adicción.
Para mitigar el riesgo a la
adicción, los médicos deben evaluar a los pacientes para ver cuáles son
sus factores de riesgo potenciales, incluyendo su historia personal o
familiar de abuso de drogas o de enfermedad mental.
También es esencial darles seguimiento a los pacientes para detectar si hay señales de abuso.
Sin embargo, algunos indicadores pueden significar varias cosas, lo que hace difícil una evaluación precisa.
Por ejemplo, si el paciente pide que se le vuelva a llenar la receta
de analgésicos de prescripción antes de tiempo o muy a menudo, puede
significar que su enfermedad está avanzando, que ha desarrollado
tolerancia al fármaco o que está comenzando a tener un problema de
adicción.
Una de las prioridades en la salud pública es el desarrollo de analgésicos eficaces que no causen adicción.
El asunto se vuelve aún más urgente debido a que se tiene una
población creciente de personas mayores y personas con dolor crónico.
Los investigadores están estudiando medicamentos alternos que puedan
aliviar el dolor, pero que tengan menos potencial de ser abusados.
Se necesitan más investigaciones para comprender mejor el manejo
eficaz del dolor crónico, incluyendo la identificación de los factores
que predisponen a algunos pacientes a la adicción y el desarrollo de
medidas para prevenir el abuso.
Unos de los cuales, son la
Marihuanna, que controlada, no tiene ni el 30% de adicción y un 99% de
muerte, a comparación de los opiáceos.
El cannaboide CBD, no
tiene nada de adicción, y no tiene efectos secundarios, el THC,
controlado por un especialista puede tener un 30% de adicción, comparada
con el 100% de los opiáceos.
PORQUE UNA MEDICACIÓN QUE NOS DAN
LOS MEDICOS, NO QUIERE DECIR QUE SEA BUENA PARA NUESTRO CUERPO, MIENTRAS
OTRAS PLANTAS SUPUESTAMENTE PROHIBIDAS NOS PUEDEN AYUDAR MUCHO MEJOR.
Recordemos que los medicos, solo pueden recetar lo que las farmaceuticas tienen, ya que si no no habría negocio.


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