domingo, 21 de febrero de 2016

El CBD no es psicoactivo.

A diferencia del THC, el CBD no “coloca”. Si bien esto hace del CBD una mala elección para los usuarios recreativos, da una ventaja a la química significativa como medicina, ya que los profesionales de la salud prefieren tratamientos con efectos secundarios mínimos.

El CBD no es psicoactivo, ya que no actúa sobre las mismas vías que el THC. Estas vías, llamadas receptores CB1, están altamente concentrados en el cerebro y son los responsables de los efectos que alteran la mente por el THC.

Una revisión del 2011 publicada en Drug Safety actual concluye que el CBD “no interfiere con varias funciones psicomotoras y psicológicas.” Los autores añaden que varios estudios sugieren que el CBD es “bien tolerado y seguro”, incluso en dosis altas.

3. El CDB tiene una amplia gama de beneficios médicos.

Aunque el CBD y el THC actúa sobre diferentes vías del cuerpo, parece que tienen muchos de los mismos beneficios médicos. Según una revisión publicada en el 2013 por la revista British Journal of Clinical Pharmacology , los estudios han encontrado que el CBD posee las siguientes propiedades medicinales:


Propiedades médicas del CBD y efectos:

-Antiemético: Reduce las náuseas y los vómitos

-Anticonvulsivos: Suprime la actividad convulsiva


-Antipsicóticos: Combate los trastornos de psicosis


-Anti-inflamatoria: Combate los trastornos inflamatorios


-Antioxidante: Combate los trastornos neurodegenerativos


-Anti-cáncer anti-tumoral: Combate las células tumorales y el cáncer


-Ansiolíticos / antidepresivos: Combate los trastornos de ansiedad y depresión


-Dolor: Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica: reduce los dolores.


Pero una versión farmacéutica del CBD ha sido desarrollada recientemente por una compañía farmacéutica con sede en el Reino Unido.

La compañía, GW Pharmaceuticals, ahora está financiando ensayos clínicos en el CBD como un tratamiento para la esquizofrenia y ciertos tipos de epilepsia.

Del mismo modo, un equipo de investigadores del Centro Médico California Pacific, dirigido por el doctor Sean McAllister, ha declarado que esperan comenzar los ensayos con CDB como una terapia contra el cáncer de mama.

4. El CBD reduce los efectos del THC.

El CBD parece ofrecer una protección natural contra la psicoactividad de la marihuana. 

Numerosos estudios sugieren que el CBD actúa para reducir los efectos intoxicantes del THC, como el deterioro de la memoria y la paranoia.

El CBD también aparece contrarrestando los efectos que inducen el sueño por THC, lo que puede explicar por qué se sabe que algunas cepas de cannabis aumentan la vigilancia.

Tanto el CBD como el THC no presenten ningún riesgo de sobredosis letal .
 Sin embargo, para reducir los efectos secundarios potenciales, los usuarios médicos pueden usar mejor cannabis con mayores niveles de CBD.

5. El CDB sigue siendo ilegal.

Aunque el CBD muestra ser una gran promesa como medicina, sigue siendo ilegal en muchas partes del mundo. 

Por otra parte, la Food and Drug Administration de los Estados Unidos recientemente aprobó una solicitud de juicio para una versión farmacéutica del CBD para niños con formas poco comunes de epilepsia.

LA FIBROMIALGIA Y LA MARIHUANA

La fibromialgia es una enfermedad con una prevalencia del 10% en la población general, pero que representa el 70% de las consultas de reumatología. 

El síntoma principal que la define es el dolor generalizado y especialmente intenso a nivel de la columna vertebral y grandes articulaciones (hombro, rodilla, cadera…); así mismo es importante destacar que los pacientes se quejan a menudo de rigidez, más intensa al levantares, alteraciones del sueño (es característico el sueño fraccionado y poco profundo) y sensación subjetiva de hinchazón en las extremidades que luego no es objetivable a la exploración física ni con las técnicas diagnóstica.

Tampoco es extraño que sus quejas se centren en la sensación de cansancio que dura la mayor parte del día y que empeora con el ejercicio físico así como parestesias (sensación de hormigueo) en las porciones distales de las extremidades como las manos o los pies.

Del mismo modo, las pruebas complementarias arrojan resultados normales.

Todos estos aspectos llevan al paciente afecto de fibromialgia a un peregrinaje por los distintos servicios médicos en busca de una orientación terapéutica adecuada que, en muchos casos, les resulta difícil de encontrar.

Esta situación es vivida por el paciente con angustia y ansiedad que aumenta la sensación de dolor pero también ha llevado a preguntarse a los investigadores por la existencia de un patrón de personalidad peculiar que condicione la aparición de esta patología.

Los enfermos afectos de fibromialgia suelen ser “exigentes, cuidadosos ordenados y muy meticulosos” en todos los aspectos de su vida y también es característico encontrar rasgos depresivos aunque esto último no se sabe si es un rasgo innato de su personalidad o es una manifestación psicológica de adaptación al dolor crónico.

El dolor crónico es una experiencia vital que afecta a toda la esfera psíquica y social del paciente que le lleva a sentir desamparo y desesperanza que está asociado a una resistencia cualquier tipo de tratamiento. 

Es característico que haya quejas multisistémicas vagas, asociadas a la falta de hallazgos patológicos así como la negación de problemas psicosociales.

Lo que sí parece claro es que el dolor crónico tiene un componente afectivo y que está íntimamente ligado con la afectividad negativa como la ansiedad y la depresión.

La vivencia del dolor en la fibromialgia va a depender de las características de la personalidad del paciente; así aquellos pacientes que lo viven con tensión emocional, ansiedad, depresión lo experimentan con mayor intensidad y generalmente no responden al tratamiento farmacológico; por el contrario, aquellas personas que desarrollan conductas adaptativas positivas como la creencia en sus posibilidades para superarlo, se asocian con niveles más bajos de dolor.

COMO PUEDE AYUDAR LA MARIHUANA:

Dolor crónico: El cannabis ayuda a reducir dolores y molestias causadas por múltiples patologías.
Epilepsia: La marihuana previene ataques epilépticos en algunos pacientes.
 Esclerosis múltiple:
La marihuana reduce el dolor muscular y los espasmos producidos por esta enfermedad.
Depresión: Ayuda a reducir la depresión y el insomnio.

Asimismo reduce las molestias al andar propias de estos casos.

LOS CANNABINOIDES DEL CUERPO FILTRAN EL DISPARO DE LA SENSACIÓN DE DOLOR

Desde que en 1992 se identificó la molécula cerebral natural que enlaza con el receptor de cannabinoides, la anandamina, múltiples investigaciones se han encaminado a investigar las funciones de este transmisor cerebral. 

Pues bien, según estudio del Instituto de Neurociencias de San Diego, cuando una zona del organismo resulta dañada, los tejidos que le rodean liberan de forma natural cannabinoides.
De estos compuestos depende que la sensación de dolor se envíe al cerebro o no. 

Una importante novedad aportada por este estudio es que confirma que algunos cannabinoides actúan directamente en el sistema nervios periférico y no en el central como se creía hasta ahora.

Estos trabajos pueden ayudar a crear analgésicos derivados del cannabis que no tengan efectos psicoactivos.

Los usos terapéuticos del cannabis se conocen desde épocas remotas. 
Las culturas más antiguas desarrollaron sofisticadas farmacopeas que otorgaban un lugar destacado a la marihuana.

Los sintoístas japoneses la llamaron “Mayaku” (“hierba-medicina”).

En la Medicina Tradicional China, el cannabis ha sido utilizado para tratar el paludismo, los constipados, el reuma, los dolores menstruales, las hemorroides y la falta de concentración.

La Medicina Ayurvédica atribuye a la marihuana la capacidad de agilizar la mente, prolongar la vida, mejorar el juicio, bajar la fiebre, inducir el sueño, curar la disentería, mejorar la digestión, afinar la voz, controlar la caspa, evitar enfermedades venéreas, aliviar el dolor de oídos, curar la tos ferina, la tuberculosis, etc.

En las culturas africanas, la marihuana o cannabis se ha utilizado contra la disentería, el paludismo, el ántrax, la fiebre, las mordeduras de serpiente y para ayudar en el parto.

En occidente, autores como Hipócrates, Dioscórides o Galeno han exaltado las virtudes terapéuticas del cannabis en el tratamiento de trastornos del apetito, artritis, reuma, dolores menstruales, insomnio, depresión, como acelerador del parto, antiasmático, como horchata para inflamaciones urinarias, y además, el zumo de toda la hierba, verde, instalado en los oídos, sana.