viernes, 11 de noviembre de 2016



Diferencias más relevantes entre el cáñamo y la marihuana

Hay una planta que tiene la hoja de la marihuana, el olor de la marihuana y que parece marihuana, pero no es marihuana. 

Es cáñamo, tiene una cantidad mínima de THC (el componente psicoactivo, menos del 0,2%) y sus usos industriales son tan diversos que la plantación está subvencionada por la Unión Europea.

Los niveles de THC no son la única característica que diferencian a estas dos plantas. 

En realidad existen muchas particularidades tanto a nivel morfológico como de uso con las que es posible entender que se trata de dos productos diferentes.

Contenido CBD (cannabidiol)

El cannabidiol representa hasta el 40% de la composición de una planta de cannabis.
La principal diferencia frente al THC es que al contrario que este el CBD es una sustancia antipsicoactiva.

Las plantas de cáñamo registran unos niveles altos de cannabiol con respecto a las de marihuana mientras que la concentración de THC es apenas perceptible.

Esto explica claramente por qué unas se utilizan con fines recreativos y las otras no sirven para fumar.

Morfología de la planta:
 
Visualmente estos dos tipos de plantas son muy diferentes. 

El cañamo puede alcanzar hasta 5 metros de altura ya que lo que prima es la obtención de materia prima: aceites, fibras y celulosa que a nivel industrial tiene múltiples usos. 

Los tallos en estos casos son más espesos y menos huecos, no tienen tantas ramas como las plantas de marihuana y apenas presentan flores.

Cultivo: las condiciones en las que se cultivan estas dos variedades de cannabis son muy diferentes.

Partiendo de la base de que su producción responde a usos distintos es de entender que también su cultivo se tenga ciertas particularidades. 

En los cultivos de cáñamo crecen plantas machos y plantas hembra mientras que en las de marihuana se plantan las hembras y a cierta distancia algún macho (si lo hubiera). 

Muchas veces se arrancan los machos para evitar la polinización: de esta manera se obtiene una planta con más flores y cogollos sin semilla, justo lo que el usuario demanda para fumar.

En las producciones de cáñamo (más espesas, con plantas en concentración y presencia de machos y hembras) los cultivadores permiten la polinización ya que la semilla es una de las partes más atractivas de la planta desde el punto de vista del consumo: sirve para producir aceites y además es comestible. 

Por este motivo, más de una treintena de países en el mundo, entre ellos España, permite el cultivo industrial del cáñamo.

El cannabidiol (CBD) es solo uno de los más de 70 componentes encontrados en el cannabis, el cual ya ha dado excelentes resultados como antiinflamatorio, destructor de células cancerígenas y ayuda en el control de ataques epilépticos, dolor crónico, fibromialgia, migrañas, etc... 



¿Puede ser aceptable que las empresas se aprovechen de los enfermos llevando por bandera el lema de ayudar y no entorpecer?

Dado que las cepas de CBD están cada vez más presentes, la cantidad de productos en el mercado que anuncian el CBD como su principal ingrediente va en aumento.

El problema es que la mayoría de los consumidores no sabe qué contenido de CBD necesitan o qué es lo que realmente contiene el aceite o la tintura de CBD.

La utilidad medicinal del aceite de cáñamo también está investigándose, pero ya se conoce que es un aceite rico en Omega 3 y 6, siendo muy útil como suplemento alimenticio, aportando estos nutrientes a la dieta.

Pero el aceite de cáñamo no va bién para los dolores, el aceite o tintura de marihuana (CBD),extrayendo el THC, si que funciona muy bién para los dolores y enfermedades en general.


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